Las funciones de la Neuropsicología son varias. La primera y la más importante, pasa por asesorar y resolver dudas, tanto de la propia persona afectada como de los familiares y entorno más cercano. Minimizar los interrogantes del proceso son base fundamental para dotar de una visión más comprensiva de la situación e involucrar a la esfera más cercana durante todo el proceso. Esta comprensión va a permitir al Neuropsicólogo dar pautas para que el trabajo realizado en consulta se extrapole a su día a día, con el consiguiente aumento de calidad de vida respecto de no recibir ese apoyo.
La intervención Neuropsicológica comienza con la recogida de datos mediante una primera entrevista inicial, en ésta, es muy importante acudir con la máxima recopilación de información ya que en base a ello se iniciará el proceso de valoración individual.
Inevitablemente hay situaciones dónde el Neuropsicólogo debe intervenir desde el nacimiento, desde los comienzos del periodo vital, sería el caso de un bebé prematurín que hay que estimular porque no ha alcanzado los hitos de desarrollo esperados para su edad. En estos casos la función del Neuropsicólogo pasará por una valoración inicial y un tratamiento mediado por los papás, que asesorados por el profesional van haciendo intervención. A medida que la edad va aumentando, independientemente del motivo de consulta, se va dirigiendo hacia un tratamiento más directo, niño/a – Neuropsicólogo. Siempre sin perder de vista la intervención y asesoramiento neuropsicológico a la familia y el entorno.
En el caso de tratarse de una condición adquirida (ictus, traumatismo craneoncefálico, tumor cerebral), el tratamiento va a perseguir minimizar las consecuencias que se han obtenido como resultado de ese evento traumático. El Neuropsicólogo va a intentar recuperar y compensar funciones para que la autonomía se vea incrementada y la carga en otras personas se vea reducida, de tal manera que aumente la calidad de vida de la persona afectada y su entorno.
Cuando la condición adquirida hace referencia a procesos evolutivos, como demencias o enfermedades degenertivas, se va a tratar, siempre en la medida de lo posible, frenar el avance de la sintomatología. Este trabajo pretende que, tanto la propia persona como su familia, mantengan una buena calidad de vida durante el mayor periodo de tiempo posible.